Y tocó mi primer cambiada de pañales... justo el primer día, o mejor dicho, la super madrugada del día siguiente... 3 am?, 4? 5?... no se...
Grata fue mi sorpresa al tocarme "en vivo" la primer caca. No fue la sorpresa de hallarla en el pañal, sino recibirla "in situ" "ipso facto" "tatum ergo" y "totus tuus".
Señores padres, quiero que sepan que durante un tiempo me sentí un Jeque árabe, o un Chavez, que iba a disfrutar de una fuente inagotable de petróleo, o de sus derivados. Nunca pensé que mi hijo pudiera generar de la nada algo bien parecido a la Brea... ¡¡¡¡Y que eso fuera a durar toda la vida!!!! al menos esa fue mi ilusión...
No pude conciliar el sueño pensando en la estructura de almacenamiento y refinamiento necesaria para convertir ese oro negro en guita...
Y el petróleo continuó fluyendo de mi pequeño yacimiento, por unos días. Yo hacía cuentas mientras me explicaban que se llamaba "meconio", que era normal y que no era petróleo...
Mi sueño de millonario desapareció aproximadamente al cuarto día, cuando con una presión formidable demostró que la caca muta, que el petróleo es un bien escaso, un combustible fósil, y bla, bla, bla.
Ahora también es complicado dormir..., me explican entonces que son los cólicos y los gases...
¿¿¿¿Gases????
Caramba... ahora ya empecé a pensar un sistema para capturarlos, transportarlos, almacenarlos, hacerlos guita... ah. y aliviar la pena de mi criaturita.
¡¡¡Basta!!! Mas vale que me dedique a ser padre y a no joder mas con estas cosas.
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